La importancia del Liderazgo Ético y Responsable

Cuando hablaba en el anterior post sobre los valores como parte fundamental de un liderazgo ético y responsable, ya avanzaba que creo que es esencial la existencia de conductas y acciones éticas dentro de cualquier empresa ya que, tarde o temprano, éstas serán las encargadas de generar beneficios para la sociedad, la compañía y todos los empleados y líderes (quizá todavía solo directivos) que la constituyen.

La dirección general de una empresa es ética cuando se guía por aquellos valores que conducen a la correcta práctica empresarial. Además, esta misma dirección debe regirse por la buena moral y costumbres, basadas en la confianza y la credibilidad.

Sin embargo, se debe tener un modelo o ejemplo a seguir. No sólo se deben dar a conocer las normas sino ofrecer la viva imagen de alguien que se comporta según ellas y ofrece lo mejor de sí en beneficio de la empresa y sus empleados. Así, estas personas habrán de ser “role model” de conducta para proyectar y ejemplificar un liderazgo ético y responsable.

Ya comprendido el liderazgo ético en sí, nos es un poco más fácil ahondar en la importancia de la ética empresarial:

  • En primer lugar, la conducta del líder interviene de manera directa en la creación y desarrollo de la compañía en cuestión. Si se actúa de una manera moralmente correcta, teniendo a la ética como premisa, se forjará un concepto basado en la confianza, el respeto y la responsabilidad hacia quienes componen la organización. De esta manera, tanto empleados como directivos trabajarán por mantener la imagen positiva que tanto internos y externos tienen de la empresa. Hace unas semanas en la presentación del libro “La velocidad de la confianza: El valor que lo cambia todo” de Stephen M. R. Covey él mismo nos mostraba las ventajas (tangibles e intangibles) de la confianza en los resultados de las empresas.
  • El líder asume el gran compromiso que representa la formación de personas racionales, emocionalmente estables e idealmente complacidas en su entorno de trabajo. Esta es la clave para ganarse la confianza y admiración de los mismos, quienes comenzarán a desarrollar ese sentido de pertenencia con la empresa (adoptando sus valores y objetivos como propios).
  • Actuar de manera ética creará una imagen de autoridad respetable, de ésta manera se logrará identificar a un auténtico líder y se le dará mérito por ello y sus buenas acciones dentro de la compañía.
  • El rol y desempeño del líder ético es de gran importancia a diario. Su presencia en la organización será siempre bien vista por sus empleados. Sin embargo, aún más importante es su actuación en tiempos críticos, donde debe mostrarse en calma y reiterar su completa confianza en el trabajo de sus trabajadores y mantener la coherencia con los valores éticos y morales. Una vez fuera de la crisis, el líder deberá analizar la situación suscitada y las causas, además de evaluar las posibles consecuencias. De esta manera logrará tener un amplio panorama del problema y podrá elaborar un plan de prevención.

Desde el primer momento en que el líder asume su cargo, inevitablemente se convierte en un modelo a seguir en cuanto a conducta y acciones. Este hombre o mujer pasa a representar la “cabeza de familia”, encargada de tomar todas las decisiones pertinentes y que funcionarán en pro de la sociedad.

Es por esta razón que es fundamental que se trate de un líder ético y responsable, que haga lo correcto sin importar las circunstancias que se le presenten, siendo siempre su premisa la de actuar según las bases de la empresa y las buenas costumbres. En la novela “Opiniones de un payaso” del escritor alemán Heinrich Böll, Premio Nobel de Literatura en 1972, se decía que siempre “tienes que hacer lo que tienes que hacer cuando tienes que hacerlo”.